Madroño


 

Madroño

Pero en todo el mundo se le conoce como Arbutus unedo

Es de la familia de las ericáceas, y como el resto de especies de esta familia sirve en afecciones urinarias, en este caso hojas y raíces.



Los frutos son comestibles, mejor antes de la maduración completa, cuando están todavía naranjas. Una vez rojos tienen un 0,5 de alcohol. El nombre de la especie, unedo, viene de “unum edo”, no más de uno, por esa cantidad de alcohol.

Terebinto, cornicabra


 

Terebinto, cornicabra

Pero en todo el mundo se le conoce como Pistacia terebinhus.

Sus frutos recuerdan a los pistachos, pertenecen al mismo género, aunque más pequeños. Son refrescantes.



Las agallas tienen forma de cuerno, de ahí su nombre de cornicabra. Son ricas en taninos y se aprovechan como curtientes.


Fresno, mitología


 Fresno

Pero en todo el mundo se le conoce como Fraxinus excelsior

En la mitología clásica, el fresno está dedicado a Marte.

La diosa Némesis, vengadora de la maldad, era representada con una rama de fresno, y de fresno eran las temidas lanzas que portaban Aquiles y su padre Peleo.

Las Epimélides o Meliades, protectoras de los rebaños, eran las ninfas del fresno, que les fue consagrado.

Los druidas celtas le atribuían poderes prodigiosos, ya que, según ellos, este árbol jamás era herido por el rayo. Le incluyeron en el alfabeto gaélico con la letra N, que corresponde al dios Nuin o Nion, y dentro de su horóscopo, en el periodo del 18 de febrero al 17 de marzo.

 

Roble, druidas



 Roble negral, rebollo, melojo…

Pero en todo el mundo se le conoce como Quercus pirenaica

Del celta “Kaer” bueno, útil, hermoso y “Quez” árbol.

 La corteza es astringente, rica en taninos, se usó como curtiente y tinte desde tiempos de Plinio

Sus frutos, las bellotas, fueron uno de los alimentos básicos del hombre prehistórico, se comen como las castañas.

En las tierras celtas, el culto al roble estaba tan extendido entre sus druidas, que su propio nombre, según autores, deriva de la palabra celta “derw”, encina, y según Plinio, del griego “Drys” roble, y por derivación Dryi- Dryte, nombres célticos de los druidas, es decir de los que hacen magia o “el que busca el roble”, según otros es el nombre de la ciencia (dru(u)id, los muy sabios).

 

Paseo botánico y presentación Plantas cercanas II

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